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Terapias con linfocitos T para el linfoma por la Dra. Catherine Bollard

Nuevos avances en el tratamiento de histiocitosis pulmonar de células de Lanngerhan por el Dr. Kenneth McClain

 
  Dr. Catherine M. Bollard - Perspectives on Childhood Cancer - Texas Children's Hospital
  Dr. Catherine M. Bollard

Terapias con linfocitos T para el linfoma
por Catherine M. Bollard, M.D.

Con excepción de los pacientes con enfermedad de Hodgkin (HD) que recibieron una terapia previa mínima o de los pacientes que sufrieron una recidiva de la enfermedad algunos años después de la terapia, los pacientes con linfoma que no presentan remisión o que posteriormente sufren una recidiva, en raras ocasiones se curan mediante una terapia con dosis convencionales.

Las secuelas no mortales de la terapia, tales como la alteración del desarrollo somático, la infertilidad y la enfermedad pulmonar restrictiva, pueden afectar significativamente la calidad de vida de los pacientes que sobreviven. Por lo tanto, se recomienda desarrollar terapias nuevas que puedan mejorar la supervivencia libre de enfermedad de los pacientes que presentan recidivas o resistencia al tratamiento y que podrían eventualmente reducir la incidencia de las complicaciones relacionadas con el tratamiento a largo plazo en todos los pacientes.

Las respuestas inmunocelulares tienen un potencial terapéutico significativo como lo demuestra el efecto del injerto contra el linfoma luego del trasplante de células madres alogénico. Se estima que las disparidades en los antígenos del sistema menor de histocompatibilidad son el blanco de los linfocitos T del donante con actividad contra el linfoma en el marco de un trasplante alogénico.

Además, se cree que el desarrollo de la enfermedad de auto-injerto contra huésped (GVHD) se produce porque las células del huésped son reconocidas por linfocitos T autoreactivos y se presenta en hasta un 8% de los autotrasplantes. La reacción de la enfermedad de autoinjerto contra huésped es generalmente leve y sólo afecta a la piel y autolimitada en comparación con la enfermedad injerto contra huésped que aparece después de un trasplante alogénico. Recientemente, se ha observado en la fase I de los ensayos clínicos que la ciclosporina A, el tacrolimus y la interleukina-2 son capaces de inducir una enfermedad injerto contra huésped clínica luego del autotrasplante al modular potencialmente los linfocitos T citotóxicos autorreguladores. Los ensayos clínicos en donde la enfermedad de autoinjerto contra huésped es inducida luego de un transplante han mostrado resultados promisorios.

Expansión ex vivo de linfocitos T autógenas
Los primeros enfoques para expandir los linfocitos T de pacientes con tratamientos previos intensivos resultaron ser difíciles debido al grado de linfonemia que estos pacientes presentaban antes del trasplante. Varios grupos han estudiado la posibilidad de expandir los linfocitos T CD4+ve para la transferencia adoptiva con fines clínicos. Linfocitos T CD3/28 expandidos fueron administrados en un estudio con aumento de la dosis a pacientes con linfoma no Hodgkin (NHL) resistente al tratamiento o recidivante 14 días después de una alta dosis de quimioterapia y rescate autógeno de una selección de células CD34. Aunque se observó una rápida reconstitución de los linfocitos y respuestas clínicas completas, hubo defectos persistentes en los linfocitos CD4.

Linfocitos T alogénicos no manipulados (Infusión de linfocitos de un donante o DLI)
La capacidad que tiene la infusión de linfocitos de un donante (DLI) para lograr respuestas antitumorales fue descrita inicialmente en pacientes con leucemia mieloide crónica (CML) en la recidiva hematológica posterior al trasplante de células madre alogénico. La lista de neoplasias malignas que son sensibles a los efectos de la infusión con linfocitos de un donante se ha extendido e incluye el linfoma. Aún queda por definir la duración y la dosis de linfocitos T no manipulados que pueden ser administrados con relativa seguridad. Además, esta terapia se encuentra limitada por las complicaciones potencialmente mortales que surgen de los linfocitos T aloreactivos también presentes en la infusión de linfocitos.

Probablemente el criterio o gold standard para demostrar la eficacia de la terapia con linfocitos T sea el tratamiento del linfoma posterior al trasplante asociado al virus de Epstein-Barr o EBV. Las estrategias inmunoterapéuticas orientadas a reconstituir las respuestas de los linfocitos T al EBV se han utilizado por más de 10 años y han mejorado los resultados de la enfermedad después del trasplante de células madre. El fundamento de esta estrategia era que la mayoría de los individuos seropositivos para el EBV tienen una frecuencia alta de precursores específicos del EBV, por lo tanto la transferencia de poblaciones de linfocitos no manipulados de un donante deberían poder restablecer la respuesta inmunológica al EBV. Según la experiencia de Sloan Kettering, la tasa de respuesta global es alta ya que 20 de 22 pacientes lograron remisiones completas. Otros centros han observado tasas de respuesta inferiores respecto de las infusiones con linfocitos de un donante lo cual posiblemente refleje las distintas poblaciones de pacientes o un mejor resultado a partir de un diagnóstico y tratamiento precoz.

Varios grupos también utilizaron infusiones con linfocitos de un donante para el tratamiento del linfoma no Hodgkin y Hodgkin residual luego del trasplante alogénico de células madre. Ha resultado difícil establecer la presencia de una actividad significativa de injerto contra linfoma de Hodgkin después del trasplante alogénico y esto probablemente sea causado por las tasas de mortalidad relacionadas con el tratamiento que son especialmente altas en esta población de pacientes con tratamientos previos intensivos. Existen pruebas a partir de estudios en base a registros de trasplantes de que las tasas de recidiva son inferiores en los pacientes con enfermedad de Hodgkin (HD) que padecen la enfermedad de autoinjerto contra huésped o GVHD después del trasplante de células madre que en aquellos que no. Un estudio examinó específicamente la toxicidad y la eficacia del aumento de las dosis de infusiones de linfocitos de un donante en receptores de los denominados trasplantes de células madre submieloablativas. En 12 pacientes con linfoma que recibieron infusiones con linfomas de un donante para tratar la enfermedad residual o la progresión de la enfermedad, hubo 5 pacientes con HD que presentaron una respuesta completa. Por consiguiente se justifica continuar investigando los enfoques alogénicos en el linfoma de Hodgkin (HD) al igual que en linfoma no Hodgkin (NHL). Sin embargo, es fundamental el desarrollo de estrategias para maximizar la eficacia y minimizar la toxicidad de estas terapias con linfocitos T para el tratamiento del linfoma.

Terapias con linfocitos T antígeno específocos

Linfocitos T citotóxicos específicos del EBV para el tratamiento del linfoma posterior al trasplante asociado con el virus Epstein-Barr (EBV)

Se ha demostrado con claridad la eficacia de los linfocitos T citotóxicos (CTL) antígeno-específicos para el tratamiento del linfoma posterior al trasplante (de células madres) asociado con el EBV en donde un enfoque fisiológico para reestablecer el equilibrio entre el virus de Epstein Barr y el sistema inmunológico es la transferencia adoptiva de linfocitos T citotóxicos (CTL) específicos para el virus.

Nuestro grupo ha utilizado líneas de linfocitos T específicos para el EBV de un donante para la profilaxis del linfoma inducido por el EBV en más de 60 pacientes después del trasplante de células madre hematopoyéticas (HSCT). Ninguno de los pacientes que recibió este tratamiento sufrió desorden linfoproliferativo posterior al trasplante (PTLD), en comparación con una incidencia del 11.5% en un grupo de control histórico que no recibió tratamiento. La marcación de los genes de los linfocitos T citotóxicos nos permitió demostrar la persistencia de los linfocitos T citotóxicos infundidos durante por lo menos siete años. Además, las altas cargas del genoma del EBV que existían antes de la administración de los linfocitos T citotóxicos disminuyó a valores normales con un incremento de la citotoxicidad específica para el EBV. También hemos utilizado linfocitos T citotóxicos del EBV para tratar tres pacientes con linfoma sintomático posterior al trasplante. Dos de ellos fueron tratados satisfactoriamente y se demostró que hubo acumulación de los linfocitos T citotóxicos con marcación de genes en los sitios de la enfermedad.

Cuando el objetivo es un linfoma posterior al trasplante asociado al EBV en el marco de un trasplante de órganos sólidos, la aplicación de la terapia con linfocitos T citotóxicos está limitada por el hecho de que los pacientes deben permanecer bajo supresión inmunológica y por la imposibilidad de que las técnicas estándar generen linfocitos T citotóxicos de receptores seronegativos para el EBV. La generación de linfocitos T citotóxicos específicos para el EBV después de la seroconversión puede solucionar este problema. Sin embargo, ya que suele ser necesaria una rápida intervención después del diagnóstico de un desorden linfoproliferativo (PTLD) posterior al trasplante, este enfoque es posible que no otorgue el tiempo suficiente para llevar a cabo la expansión de la cantidad necesaria de linfocitos T citotóxicos.

Linfocitos T citotóxicos antígeno-específicos (CTL) del EBV para el tratamiento de la enfermedad de Hodgkin y del linfoma no Hodgkin con EBV que se presenta en un paciente inmunológicamente competente.

Después de demostrar que las células positivas para el EBV en la enfermedad linfoproliferativa posterior al trasplante (PTLD) que expresa una amplia gama de antígenos codificados de EBV responden a la inmunoterapia, la siguiente estrategia fue evaluar si las células malignas de la enfermedad de Hodgkin, que expresan un patrón de antígenos más restringido, también pueden ser blanco de este enfoque. La enfermedad de Hodgkin (HD) y el linfoma no Hodgkin (NHL) asociados al EBV que se presentan en el huésped inmunológicamente competente muestran un patrón de latencia tipo II: Esta expresión genética del virus son subdominantes o proteínas limitadas tales como la proteína de membrana latente (LMP) 1 y 2. Sin embargo, estos antígenos todavía podrían servir como blancos para los enfoques inmunoterapéuticos. En un estudio con aumento de la dosis en la fase I, evaluamos el uso de linfocitos T citotóxicos autógenos específicos para el EBV para pacientes con enfermedad de Hodgkin y EBV positivo. La carga viral disminuyó, lo que demostró la actividad biológica de la infusión de linfocitos T citotóxicos. Los estudios con marcadores de genes mostraron que las células efectoras infundidas podrían tener una mayor expansión in vivo de varios logaritmos, (que podría persistir hasta 12 meses), así como movilidad hacia los sitios del tumor. Los análisis funcionales y del tetrámero mostraron que los linfocitos T reactivos con el antígeno LMP2 asociado con el tumor estaban presentes en las líneas infundidas, se expandieron en la sangre periférica después de la infusión y también ingresaron en el tumor. Después de la infusión con linfocitos T citotóxicos, cinco pacientes sufrieron una remisión completa de hasta 40 meses, dos de los cuales presentaban tumores claramente mensurables en el momento del tratamiento.

Aunque estos resultados mediante el uso de linfocitos T citotóxicos específicos para el EBV han sido promisorios, fuera de los pacientes con una carga tumoral relativamente baja que han demostrado respuestas prolongadas, la mayoría de las respuestas antitumorales han sido transitorias. Ningún paciente con enfermedad de Hodgkin recidivante agresiva y voluminosa ha sido curado sólo utilizando la terapia con linfocitos T citotóxicos.

Hemos planteado la hipótesis de que la expansión de los linfocitos T citotóxicos orientados específicamente a los antígenos del patrón de latencia viral tipo II, podría hacer que estos produzcan resultados más eficaces en estos pacientes. Hemos generado líneas de linfocitos T citotóxicos específicos para la LMP2 del antígeno asociado con el tumor, en más de 17 pacientes con enfermedad de Hodgkin positiva para el EBV o linfoma no Hodgkin de células B o de células T/NK positivos para el EBV. Hasta el momento hemos tratado 14 pacientes. Aunque este estudio se encuentra en curso en el Texas Children's Hospital (Baylor College of Medicine), la inmunoterapia con linfocitos T citotóxicos autógenos específicos para la LMP2 parece ser bien tolerada por los pacientes con enfermedad de Hodgkin o linfoma no Hodgkin recidivantes y positivos para el EBV y los linfocitos T citotóxicos infundidos específicos para la LMP2 pueden acumularse en los sitios del tumor e inducir respuestas clínicas.

Otros linfocitos T antígeno-específicos
Los antígenos virales tales como las proteínas asociadas con el EBV expresadas en las células tumorales son un blanco atractivo para las estrategias inmunoterapéuticas. Sin embargo, el enfoque es limitado en virtud de que al menos el 60% de los tumores Hodgkin y no Hodgkin tienen un resultado negativo para el EBV. Por lo tanto, es necesario identificar otros blancos para ampliar el uso de los linfocitos T antígeno-específicos para el linfoma. Los antígenos tumorales denominados cáncer/testículos (CT) tienen un patrón de expresión que está predominantemente limitado a los testículos y a la placenta en los tejidos normales, sin embargo son expresados en muchos tipos de cáncer histológicamente diferentes que incluyen el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin. Por consiguiente estos antígenos cáncer/testículos pueden ser utilizados como blanco de muchas inmunoterapias contra el cáncer. Sin embargo, la dificultad que se presenta es la expansión in vitro de los linfocitos T específicos para estos antígenos tumorales en relación a la cantidad necesaria para el uso clínico.

Linfocitos T quiméricos
La generación ex-vivo o por inmunización de linfocitos T específicos para el tumor está limitada por la deficiente capacidad antigénica de la mayoría de los tumores. Una manera nueva de sortear este problema es la transferencia de linfocitos T con proteínas de superficie quiméricas, las cuales transmiten señales de los receptores de linfocitos T o TCR en respuesta a las células blanco. La generación de linfocitos T con una especificidad establecida por los anticuerpos permite apuntar a cualquier antígeno tumoral para el cual existe un anticuerpo monoclonal. Ya que los receptores de linfocitos T quiméricos localizados en la inmunoglobulina aportan la activación de los linfocitos T de una manera que no está limitada al complejo mayor de histocompatibilidad o MHC, se evitan los mecanismos de escape tumoral del reconocimiento de los linfocitos T, tales como la regulación descendente o "downregulation" de las moléculas HLA clase I y los defectos en el procesamiento de antígenos. Además, es mucho más probable que las funciones efectoras mediadas por los linfocitos T ocasionen la destrucción de las células tumorales que las respuestas inmunológicas humorales solas.

Se ha logrado la producción por ingeniería genética de linfocitos T citotóxicos redirigidos al reconocimiento de las células blanco específicas CD30, CD20 y CD19. Los enfoques se encuentran en el proceso de traslado a la clínica, entre otros, en el Texas Children's Hospital (Baylor College of Medicine).

Estos linfocitos T citotóxicos están en condiciones de mediar un gran número de funciones efectoras contra el linfoma específicas para CD30, CD20 y CD19, incluida la actividad citológica contra las células del linfoma, la secreción de citokinas Th1 y la proliferación de linfocitos T citotóxicos en presencia de células tumorales estimuladoras.

Conclusiones
La introducción de estrategias inmunoterapéuticas con linfocitos T tales como la transferencia adoptiva de linfocitos T citotóxicos específicos para el EBV ha mejorado los resultados del desorden linfoproliferativo posterior al trasplante especialmente entre los receptores de trasplante de células madres. Después de la obtención de resultados alentadores en el marco del desorden linfoproliferativo posterior al trasplante, actualmente se está evaluando el efecto de la terapia con linfocitos T en otros linfomas asociados con el EBV tales como la enfermedad de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin. Los primeros resultados en pacientes con enfermedad de Hodgkin son promisorios pero indican que se necesitan estrategias más eficaces para estimular y expandir linfocitos T con antígenos tumorales específicos. Además, es posible que sea necesaria la modificación genética de los linfocitos T citotóxicos para que puedan superar las estrategias de evasión inmunológica empleadas por las células tumorales.

Sobre el autor
Catherine Bollard, M.D., es oncóloga pediátrica/hematóloga y miembro del Bone Marrow Transplant Team del Texas Children's Cancer Center y profesora adjunta de pediatría de Baylor College of Medicine. Los intereses de investigación de la Dra. Bollard incluyen el uso de linfocitos T citotóxicos (CTL) para tratar enfermedades virales malignas. Ella es la investigadora principal en dos ensayos clínicos que evalúan la seguridad de linfocitos T específicos para el EBV de un donante para la profilaxis y tratamiento del CMV e infección adenoviral después del trasplante alogénico de células madre. La Dra. Bollard también está evaluando la eficacia de los linfocitos T citotóxicos específicos en pacientes que presentan recidivas de la enfermedad de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin que se asocian al EBV.

Referencias
Bollard CM, Huls MH, Buza E, Weiss H, Torrano V, Gresik MV, Chang J, Gee A, Gottschalk SM, Carrum G, Brenner MK, Rooney CM, Heslop HE.Administration of latent membrane protein 2-specific cytotoxic T lymphocytes to patients with relapsed Epstein-Barr virus-positive lymphoma. Clin Lymphoma Myeloma. 2006 Jan;6(4):342-7.

Bollard CM, Straathof KC, Huls MH, Lacuesta KC, Brenner MK, Rooney CM, Heslop HE. "The use of EBV-specific Cytotoxtic T cells for EBV+ve Hodgkin Disease".
J Exp Medicine, 2004 Dec 20;200(12):1623-33.

Karin C Straathof, Catherine M Bollard, Uday R Popat M Helen Huls, Terisita Lopez, M Craig Morriss, Adrian P Gee, Heidi V Russell, Malcolm K Brenner, Cliona M Rooney and Helen E Heslop. "Virus Specific T cells as Treatment for Nasopharyngeal Carcinoma" Blood, 2005 Mar 1;105(5):1898-904.

CM Bollard, I Kuehnle, A Leen, CM Rooney and HE Heslop. "CTL Therapy for Viral Infections Post Stem Cell Transplant" Biol Blood and Marrow Transplant;10 (3) 143-155,2004

KM Straathof, CM Bollard, CM Rooney, HE Heslop. Immunotherapy for EBV associated cancers in children. The Oncologist. 8:83-98, 2003